Ayer se
celebró la gran fiesta del cine en Estados Unidos (ya sé que no es una novedad,
pero de alguna manera hay que empezar) la gala la condujo por novena vez Billy
Crystal, y bien que se encargó de decirlo.
Lo cierto
es que hay poco que reseñar, no hubo excesiva sorpresa, La invención de Hugo de Martin Scorsese empezó fuerte y se llevó
gran parte de los Oscars técnicos, empatando en cantidad con The Artist, que consiguió los premios
“gordos” (Película y Director, además de otros), Steven Spielberg no consiguió nada con War Horse y sorprendente el
Gran John Williams, a pesar de llevar dos papeletas para BSO tampoco se llevó
la enésima estatuilla a casa. Nuestro orgullo patrio no quedó
satisfecho ya que Rango le arrebató (muy injustamente, en mi opinión) el Óscar
a Chico y Rita y Alberto Iglesias no recibió frutos de su tercera nominación a
pesar de que la BSO de El Topo es fantástica, y no es sólo el orgullo patrio,
ambas merecían el galardón… como todas las que estaban nominadas, porque si te
nominan es por algo.
Meryl
Streep, que casi a modo de anuncio dijo que sería su último Oscar, aunque nunca
se sabe, miren a Christopher Plummer que recibió el galardón con 82 años
estando nominado con Max Von Sydow, también de 82 años (De hecho Von Sydow es
seis meses mayor que Plummer).
Jean
Dujardin recibió el Oscar a mejor actor, con su cara de actor clásico y su
movimiento de ceja, que nombró a Douglas Fraibanks, actor que precisamente cayó
en desgracia profesional con el cine sonoro, y la primera gala de los Oscars.
Hay muchos
otros comentarios que hacer sobre la celebración de la gala en si, pero como
este no es un blog de moda no hablaré de lo maravilloso que era el vestido de
Octavia Spencer, pero si resaltaré la espectacular actuación de El Circo del
Sol y la bromita improvisada de Jennifer López y Cameron Diaz.





















